Mostrando entradas con la etiqueta Relato corto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relato corto. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de febrero de 2013

Retrato de amor

—No eres capaz —gimió ella, mientras su mirada se desplomaba a sus pies.
—Pero cariño... —suplicó él, buscando de nuevo sus ojos.
—No eres capaz de hacerlo por mí...
—Esto es distinto.
—¡Dijiste que serías capaz de cualquier cosa por mí! Me dijiste que me querías como nadie me querría nunca, prometiste que harías lo imposible por demostrarme tu amor...
—Y nunca me creíste.
—¿Cómo te iba a creer? Ahora tienes la oportunidad de hacer honor a tus palabras, y te niegas...
—Pero...
—¡Rehúyes de tu promesa! Eres un cabrón.
Retiró la cabeza en un amago de marcharse de allí. El viento era frío, fuerte, azotaba la tierra desde los confines del océano. Las olas estallando contra la roca formaban un impetuoso concierto en torno a los amantes, una armonía de golpes y rugidos, sublime para abrigar la conversación que oscilaba unos metros más arriba.
—¡No! No te vayas, por favor —suspiró—. Lo haré.
Ella le dedicó la sonrisa más sincera.
—Gracias. En el fondo, sabía que no me fallarías.
—Pero... ¿cómo sabes qué...? —preguntó él con voz inquieta, su mirada fija en la bravura de la mar.
—Cielo, ¿recuerdas la frase que me has enviado tantísimas veces por WhatsApp?
No pienso rendirme contigo. Tengo muy claro lo que siento por ti, estoy convencido de que te quiero y, aunque tú aún no lo veas, sé que construiremos una vida juntos. El amor lo puede todo. ¿Cómo olvidarla?
—El amor lo puede todo.
Él dudó.
—¿También podrá con la muerte?
—¡Pues claro que sí! El amor está por encima de todo. Si hemos de estar juntos, lo estaremos, y nada podrá evitarlo... Ni siquiera la muerte.
—¡Tienes razón! —se envalentonó ante la mirada y las palabras de su amada—. No hay mayor fuerza en este mundo que el amor. Por eso, sé que pasaré esta prueba y seremos felices juntos, para siempre.
—Eso es.
—¡No moriré si lo que nos une es amor verdadero!
—Así se habla. ¡Adelante!
—¿Me esperarás?
—¿Cómo te atreves a dudarlo? Pues claro que te esperaré. ¡Adelante!
—Te quiero, y quiero que sepas que soy capaz de todo por amor.
—¡Adelante!
Sus pies firmes en la roca y una mirada a los ojos de su amada. De nuevo se topó con aquellos iris felinos que le cautivaron desde el primer instante y le embarraron la razón sin remedio. La firmeza de esas pupilas se clavó en su mente, donde sus pensamientos crepitaron una vez más con toda su estridencia. Soy capaz de todo por amor, se repitió a sí mismo. La vista perdida en el océano, el viento en su piel, un paso adelante, la caída de más de cuarenta metros y un cuerpo roto contra las rocas donde el oleaje, inmutable, prosiguió con su eterna melodía.
—Al fin —inspiró ella desde lo alto del acantilado—, pensé que nunca me libraría de él. Qué paz...
Sin mediar más palabras, absorbió la belleza de la mañana con todos sus sentidos antes de emprender el camino de vuelta hacia su hogar. Nadie podría relacionarla nunca con lo ocurrido. Allá abajo, un simple pedazo de carne impregnaba de rojo la fría piedra, derramándose lentamente hacia la inmensidad de las olas cual jirones marchitos de un retrato de amor.

Escrito por:
Juan Luis Vera

martes, 18 de diciembre de 2012

"Taller de androides" publica mi relato "Pecado Carnal"

La web "Taller de androides", un espacio literario abierto a todo el que desee publicar, ha sacado a la luz uno de mis relatos, "Pecado Carnal". Si he de ser sincero, es uno de mis favoritos entre todo lo que he escrito últimamente, la mayor parte de ello no publicado. El relato pretende ser una humilde reflexión acerca del voto del celibato sacerdotal que aún se empecina en defender la Iglesia católica. Creo que el tema está bien perfilado, aunque no con toda la profundidad que merece, por tratarse de un relato corto. Sin embargo, lo mejor es que juzguéis vosotros mismos.


"Taller de androides" atesora muy poco tiempo de existencia, el suficiente, no obstante, para pintar maneras y convertirse en uno de los espacios literarios de referencia en un futuro no muy lejano. Será un punto de encuentro para la ficción, pero también para reseñas y menciones. Como su propio rótulo indica: 

Utilizamos todo tipo de sistemas y herramientas para reparar vuestros cuerpos. Para las mentes y almacenes de memoria, el sistema gratuito recomendado: leer las ficciones publicadas en este taller. Después, dejarse llevar. Además, referiremos escritos de otros publicantes, en otros talleres o libros.

Será un espacio de reparación en todos los sentidos, de descanso, tal vez de excitación intelectual. Los sistemas están listos, los tornillos han sido apretados, los motores trabajan sin descanso. ¿Estáis preparados para pasar por el taller de androides?