Jesús López Lucas, documentalista de la USAL, entrevista a Juan Luis Vera acerca de su novela "Vuelo de libélulas". Se trata de una interesante entrevista en la que el autor nos revela algunas de las claves de la obra, desentrañando el sentido de su peculiar estructura, así como sus fuentes de inspiración a la hora de crear la trama. Además, y en primicia, Juan Luis Vera nos deja entrever por dónde van a ir las líneas de su próximo trabajo literario. Podéis ver la entrevista completa aquí:
Esto no es más que un pequeño lugar en el mundo, un remanso tranquilo en el que todo peregrino de corazón noble será bien recibido. ¡Caminantes, hombres y mujeres, hagan un alto en su largo camino! Tomen asiento, descansen sus pies y repongan fuerzas para la siguiente jornada. ¡Sean todos bienvenidos a la Posada de Juan Luis Vera!
jueves, 1 de diciembre de 2011
miércoles, 30 de noviembre de 2011
"Vuelo de libélulas" en El mirador de la frontera
Amigos y amigas, "El mirador de la frontera", un conocido y visitado blog, ha dedicado una entrada a la novela de este posadero, "Vuelo de libélulas", que sigue llegando cada vez a más puntos de la geografía española.
En este artículo se ha logrado reflejar con gran profundidad y exactitud muchas de las intenciones que me llevaron a construir la historia de "Vuelo de libélulas", incidiendo en las vivencias y emociones por las que transita el protagonista. Todo ello me da la seguridad de que su autor ha captado a la perfección el mensaje de la obra.
Os recomiendo encarecidamente leer este artículo si queréis saber más acerca de lo que podéis encontrar en "Vuelo de libélulas". Aquí os dejo el enlace:
Cuando uno navega por la red en busca de un paradero en el que encontrar información variada sobre temas tan diversos como astrología, manga, anime, cine, literatura, noticias, ingeniería, biblioteca, videojuegos, frikadas y otras muchas posibilidades, está buscando un blog como "El mirador de la frontera". Si algo les ha hecho destacar desde su creación hace poco más de un año es la asiduidad de sus entradas (cosa que aquí pues va un poco como el viento, a rachas) y la variedad e interés de las mismas. No en vano, desde su cercana creación hasta este momento cuentan con la asombrosa cifra de más de 50.000 visitas. Una recompensa bien merecida, sin duda.
domingo, 6 de noviembre de 2011
El camino también deja huella
En este lugar de encuentro para los caminantes, son muchas las trayectorias que se entrecruzan, plasmando fuertes huellas unas en otras. Todos los caminantes somos conscientes de que dejamos huellas con cada paso de nuestro incesante caminar. Dejamos huellas en el polvoriento suelo, hasta que el viento o el agua las borre. Y dejamos huellas más difíciles de borrar en aquellos que, en algún momento, caminan a nuestro lado, como también ellos dejan huellas perennes en nosotros.
Todos estamos cubiertos de huellas. Las huellas de nuestros acompañantes, de nuestros amigos, de los cruzados de la vida... y también del propio suelo que pisamos.
Pues, cuando nuestro pie se hinca en el suelo, no sólo queda éste hendido por nosotros. También el camino hiende huellas en nuestro corazón. Vamos aprendiendo de cada paso, pero incluso esto sería decir poco. En realidad, vamos construyéndonos y reconstruyéndonos continuamente en nuestro caminar, sin descanso, sin volver a ser jamás los mismos que fuimos. Pues ya no somos lo que éramos hace un kilómetro: pasamos a ser nosotros + las huellas que ese kilómetro deja en nuestro haber.
Somos caminantes de la vida y, como tales, somos, de forma implacable e ininterrumpida, receptores de nuevas experiencias cuyo poder de cambiarnos resulta en ocasiones completamente imprevisible. Y no es que acumulemos esas experiencias, del mismo modo que los trastos viejos se acumulan en un cajón. Más bien, las huellas que el camino deja en nosotros son como hierro que se funde, integrándose con el resto de las experiencias ya asimiladas.
No, no negaré que somos lo que somos. No negaré que estamos conformados de genes que delimitan nuestro aspecto físico, y buena parte de lo que no se ve. Pero, ¿acaso no cambiamos a lo largo de nuestra vida? ¿Acaso lo que somos no depende de lo que hemos vivido, de aquellos parajes por los que hemos caminado? ¿Seríamos iguales si, habiendo nacido aquí, hubiésemos vivido desde bien pequeñitos en Ruanda, o en Iraq?
Para completar esta reflexión, os invito a leer mi artículo sobre el poder del camino sobre nuestro ser, publicado hace una semana por mi buen amigo y gran persona Javier Mérida en su página web. Aquí os dejo el enlace:
(entrad en "Firma invitada")
¡Espero que podamos compartir opiniones y comentarios al respecto!
¡Un gran saludo, caminantes!
domingo, 30 de octubre de 2011
Calavera a Pérez-Reverte
Queridos visitantes de la Posada, a las puertas ya del Día de los Muertos, las tinieblas juguetean con los miedos profundos de los vivos y tiñen el cielo de formas fantasmales. La muerte se extiende sobre la tierra yerma y nosotros, pobres mortales, luchamos por simplemente contemplarla al pasar. Ante todo, hacemos rechinar nuestros dientes en el deseo ahuyentar a la dama negra... de nuestra puerta.
Hoy, sin embargo, parece que quiere hacer una pequeña visita al gran Arturo Pérez-Reverte, quizá solamente para darle un buen susto... ¡o no! El caso es que, como muchos ya sabéis, en el conocido espacio literario de Radio Exterior de España, "Sexto Continente", Juan Patricio Lombera leyó 4 calaveras literarias de entre las que había recibido el programa como colaboraciones.
Una de las elegidas fue la de este posadero, dedicada al sagaz escritor y ácido crítico que no deja títere con cabeza, Arturo Pérez-Reverte. Aquí os dejo el enlace para que podáis escucharla y opinar sobre ella. Todo el programa -de hecho, todos los programas de Sexto Continente- es muy bueno, pero si queréis escuchar las calaveras, están entre los minutos 30 y 34.
Además, aquí tenéis la calavera en cuestión, pero no dudéis en entrar al enlace: ¡Lombera lo lee de muerte!
- Calavera a pérez-Reverte -
Llamo a tu puerta, Reverte,
con la guadaña afilada,
como tu lengua y mirada,
que hoy segaré alegremente.
Aún no te crees tu suerte,
viendo que asciendes al cielo.
Ya verás cuando el sendero
se escinda verticalmente
y ruedes por la pendiente
como por los mentideros.
Autor: Juan Luis Vera
Etiquetas:
Calavera,
Miguel Ángel de Rus,
muerte,
Patricio Lombera,
Pérez-Reverte,
Poesía,
Radio Exterior de España,
REE,
Sexto Continente
martes, 4 de octubre de 2011
Mi hora oscura
Queridos parroquianos, os dejo aquí una poesía que escribí hace unos meses. La poesía no es mi especialidad y no es una variante en la que me sienta suelto, pero esta noche, bajo el haz tenue despedido por el pávilo de las velas, quisiera compartir con vosotros "Mi hora oscura". Tomad, pues, asiento en vuestros Aposentos...
- Mi hora oscura -
Fui terror en el crepúsculo
y a la mañana, destello.
Yo no cambié en nada;
sólo los ojos del pueblo
que, saciados de pan y circo,
aplaudieron mi decreto.
¡Ojalá fuera tan fácil
acallar los pensamientos!
De la mañana el letargo
oyó un grito en el destierro:
son las almas que perecen,
arrancadas de su suelo,
las mismas que un día reinaron
hasta que mi espada vieron
cercenar la justa barba
de quien me nombró heredero.
¡Oh, extraños días sin vida!
¡Oh, noches sin asueto!
La luna destapa mis mentiras
y el sol no redime mis silencios.
No sé si todos lo oyen
o soy el único del reino
que al despertar las estrellas
gemir escucha al rey muerto.
Y en ésta, mi hora oscura,
el brillo de acero contemplo.
“Tu destino es claro”, digo,
“¡destrona a este desecho!
Aquí solos tú y yo estamos,
y la voz del rey depuesto.
¡Pon ya fin, espada mía,
a mis noches de tormento!
Permite a tu filo rasgar
vieja sangre en nuevo cuello.”
Alzo la vista a la luna;
elevo un último rezo.
Oigo de pronto unos pasos.
Se escurren junto a mi lecho.
Sin pausa empuño una vela
y entre lo oscuro yo tiento,
para encontrar el semblante
de Ores, mi brazo derecho,
quien planeó la matanza
y para el resto el destierro.
“Todo va bien”, me dice,
mientras su daga hace el resto.
Fue terror en el crepúsculo
Y a la mañana, destello.
Escrito por:
Juan Luis Vera
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